Hay Vida en el Desierto

En el 2007 tuve la oportunidad de viajar a Israel en un viaje de peregrinación. Al principio vi este viaje como un regalo que Dios me había dado de poder conocer los lugares en donde Jesucristo anduvo y de donde la Biblia hace tantas referencias bonitas.

Pero aunque todo realmente fue así, pues este viaje estuvo envuelto en un testimonio maravilloso, lo cual contaré en otra ocasión, también pude experimentar algo maravilloso que es a lo que quiero hacer referencia en estos momentos.

Siempre escuché hablar del desierto y en muchos mensajes he escuchado hacer referencia del mismo relacionándolo con momentos difíciles por los que atraviesan las personas, y en ocasiones dicen: “estas pasando por un desierto grande”, refiriéndose a los momentos de pruebas que esa persona está atravesando.

Pero mientras iba de Egipto hacia Israel tuvimos que atravesar el desierto en una guagua pues lo hicimos por tierra y hubo un momento en que mientras íbamos en el camino, algunos cantaban alabanzas y en momentos eran interrumpidos por la guía quien nos hablaba de las historias de los lugares por donde pasábamos, ahí en ese momento empecé a observar el desierto y sentí como el Espíritu Santo me decía “hay vida en el desierto”, yo al principio no entendía, pero luego noté como habían algunos árboles sembrados, en algunos lugares vi hasta plátanos, vi en donde ellos hacían una especie de enramadas o corrales para el ganado, había agua, electricidad ¡había vida!. Todo esto me pareció tan extraño porque yo decía cómo es posible?

Pero si, es posible porque existen personas que pese a las circunstancias no se quedan de brazos cruzados mirando el desierto sino que ellos buscan medios y alternativas para no importando lo que quizás la naturaleza le mostraba como un lugar inhóspito, sin vida, sin posibilidades, ellos con su actitud provocar dar vida en medio de un desierto.

En el plano espiritual pasa lo mismo, quizás Dios nos este permitiendo que estemos viviendo un desierto en nuestras vidas, pero él no quiere que nos quedemos ahí lamentándonos y esperando a ver qué pasa y cuando van a cambiar las cosas, realmente Dios quiere que nosotros accionemos que entendamos que allí en ese desierto él está con nosotros y solo nos pide que tengamos fe y la actitud suficiente para cambiar ese desierto en un lugar maravilloso.

No importa por el desierto que estés atravesando en estos momentos quiero decirte en el nombre de Jesús que te levantes en fe, que le creas a Dios que cambies de actitud y que empieces por cambiar tu queja en alabanza, cambiar tu tristeza en gozo, y pongas tu vida, tu situación en las manos del Señor.

Recuerda no vas a morir en el desierto, porque el Señor está contigo y no te va a dejar, pronto, muy pronto todo esto pasará y no quedará rastro ni memoria, porque el Señor es quien te lleva de la mano mientras atraviesas ese proceso, cierra tus ojos y empieza a respira el aire fresco, cambia de actitud y busca la vida en medio de ese desierto, esa vida es Cristo Jesús Señor nuestro.

Dios te bendiga.

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